La importancia de adquirir sabiduría.
Estamos en el último trimestre del año y los compromisos de trabajo, escuela y hogar, no terminan. Cualquiera que sea tu rol a desempeñar, los padres debemos siempre recordar que necesitamos de sabiduría.
En Proverbios 4:7 nos dice que “Sabiduría, ante todo, adquiere sabiduría, Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia”.
Cuando hablamos de sabiduría hay 2 verdades Bíblicas que me gustaría compartir contigo:
1.- La sabiduría únicamente proviene de Dios: es decir; todos nacemos con inteligencia y conforme vamos creciendo y a los contextos a los que somos expuestos, adquirimos conocimiento, estudiamos, leemos, escuchamos a otros, hacemos preguntas, prestamos atención a líderes, maestros, hay tantas cosas que podemos hacer para desarrollar conocimiento, pero, muchas veces confundimos inteligencia, conocimiento y experiencia con sabiduría, y estos son conceptos completamente distintos, esto nos lleva al siguiente punto:
2.- La sabiduría es la que te mostrará en qué momento y cómo aplicar esa inteligencia o experiencia. Lo más bello es que Dios nos invita a pedirla: Si necesitan sabiduría, pídesela a nuestro generoso Dios, y Él se la dará; no los reprenderá por pedirla. Santiago 1:5
Y ¿para qué sabiduría? Porque ésta te ayudará a aplicar todo el conocimiento que tienes para emplear herramientas de crianza, disciplina y comprensión para una mejor relación con tus hijos. La sabiduría traerá balance a tu familia y a la forma de conducir tu vida, te ayudará a discernir lo que les sucede a tus hijos, a organizar tu tiempo y a establecer prioridades. La sabiduría será tu guía.
“En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera”. Santiago 3:17
Apliquemos esta palabra paso a paso en nuestro hogar: el pedir sabiduría a Dios traerá paz no solo a nuestro corazón, sino un ambiente pacificador en casa (pacifica), me ayudará a ser enseñable (dócil), me permitirá desarrollar compasión, y algo superimportante: me permitirá dar buenos frutos, es decir, tener buenos resultados y, nuestros hijos serán beneficiados de esto, porque nos mostraremos imparciales y pondrá verdad en nuestro corazón y en nuestras palabras (sinceros, honestos).
Como te estás dando cuenta, la sabiduría es nuestra mejor aliada para criar a nuestros hijos. Lo mejor de ella, es que se encuentra a nuestro alcance.