6 consejos para ayudar a nuestros hijos a resolver conflictos

 
 
 

Padres e hijos fuimos creados como seres sociales, el anhelo de Dios es precisamente tener una relación con nosotros, por lo tanto nos creó con la capacidad de relacionarnos. Sin embargo, a pesar que tenemos la capacidad, requerimos de intencionalidad, dirección y guianza para aprender a convivir.

Es por esta razón que el conflicto es algo que estará presente durante la vida de cualquier ser humano, como profesional puedo asegurarte que durante su crecimiento; nuestros hijos se enfrentarán en diversas ocasiones a situaciones en las cuales tendrán desacuerdos con sus iguales.

El hacernos conscientes de esto, nos ayudará también a enseñar a nuestros hijos que en la mayor parte de las ocasiones el problema no radica en el conflicto mismo, sino en la carencia de herramientas de resolución; esto es importante, ya que el carecer de dichas herramientas limita su desenvolvimiento y desarrollo de habilidades sociales, lo que, con el paso del tiempo se ve claramente reflejado en su vida emocional, cognitiva y Espiritual.

Como norma general, la resolución de conflictos se basa en un proceso de conciliación y empatía, es decir: desarrollan tolerancia, aprenden a negociar y tomar decisiones asertivas. Así mismo, favorece el desarrollo de inteligencia emocional al validar y reconocer sus propias emociones y las de los demás y así expresar correctamente sus sentimientos.

1.- Escucha: Permite que expongan su punto de vista, escúchalos con atención y observa su manera de formular argumentos. Esto también facilita y enriquece tu comunicación con ellos.

2.- Ayúdale a identificar la causa del conflicto: Guía a tu hijo por medio de preguntas específicas a que identifique la causa de su molestia. Es una buena oportunidad para examinar su corazón.

…..Las palabras que salen de tu boca muestran lo que hay en tu corazón.» Lucas 6:45

3.- Auxilialo a validar sus emociones: En medio del conflicto es vital que nuestros hijos aprendan a señalar la emoción que estan experimentando: temor?, ira?, celos?, dolor?, etc. El identificar sus emociones favorecerá a procesar el conflicto, por que de esa manera le guiaremos a validar, expresar y posteriormente dejar ir esa emoción evitando que lo controle.

4.- Generen soluciones juntos: Realiza una especie de resumen de todo lo hablado, es decir, recapitula lo sucedido ya con la información que tu hijo te proporcionó. Posteriormente haz la pregunta: ¿Cómo lo podemos solucionar? si continúa dominado por la emoción, puedes darle algunas opciones hasta convertir la conversación en una lluvia de ideas.

5.- Escoger una solución. El niño debe actuar de acuerdo con la solución elegida.

6.- Evalúen juntos: Aprovecha nuevamente la oportunidad para recordar los pasos de las herramientas adquiridas. Reforzar los sentimientos positivos contribuirá a mantener el control emocional ante conflictos futuros, y de esta manera se convierte en un hábito cotidiano.

Como puedes ver los beneficios de enseñar a nuestros hijos a resolver sus propios conflictos ¡son muchos! Sigamos aprendiendo a guiar a nuestros hijos juntos.

 
 
 
 
 
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